fabricando recuerdos

making memories

De pequeña y hasta mi tardía adolescencia, una de mis grandes pasiones fue escribir. Era una pasión a la que me dedicaba en cuerpo y alma, sacrificando esos ratos de juego en el parque o esas horas frente a la televisión. Escribía sobre mi propia vida, las cosas que me sucedían, pero también inventaba historias que estaban dentro de mi cabeza con un impulso que me llevaba a dejar plasmadas vidas de otros, con sus propias historias de vida. A pesar de que gane varios premios literarios, fui dejando que esa pasión se marchitara, como una flor a la que no riegas. Ahora pienso que esa pasión no era una flor como yo creía. Mientras escribo esto pienso que es un resistente cactus, porque no ha muerto. Siento como renace esa emoción que sentía de pequeña cuando me ponía enfrente de una hoja en blanco y dejaba que mi mente volara.

Los que me conocéis un poquito sabéis que soy una persona muy apasionada. De entre esas pasiones, hay algunas que despuntan entre las demás. Una de ellas es la música y los eventos relacionados con ella. En muchas ocasiones, sólo estamos la música y yo. Me ayuda a pensar. Me ayuda a concentrarme. Me ayuda a vivir. Me ayuda a sentir. Y los eventos actúan como envoltorio ideal. 

Hace mucho tiempo que acumulo experiencias y memorias en ese ámbito, primero como tierna adolescente que tuvo la suerte de vivir la época dorada de Florida 135 (Club de referencia en la escena electrónica nacional en la provincia de Huesca), después como activa “raver” en el movimiento de free party en Barcelona y en Londres, y estos últimos años como asistente a Clubs y Festivales en España, pero también fuera de nuestras fronteras. 

El objetivo de este espacio es compartir vivencias y sensaciones. Porque al final, la vida va de esto. No solo de vivir, también de compartir. Soy una persona apasionada, y si hago algo, lo hago des del corazón y los sentimientos ocupan un lugar central.